Rostro de la talla de Sant Antoni Abat de Alzira

El origende la fiesta

Quién fue Sant Antoni Abat, cómo llegó su devoción a tierras valencianas y qué dicen los primeros documentos de Alzira.

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Fechar el origen de una fiesta popular no es sencillo. Quien la celebraba no pensaba que estaba haciendo historia, y durante siglos no hubo permisos, crónicas, fotografías ni redes sociales que dejaran rastro de cada edición. Para reconstruirla hay que seguir la pista del santo y de la devoción que se le tenía en estas tierras.

Un ermitaño de Egipto

Según el antropólogo Antoni Ariño (1988), Sant Antoni fue un anacoreta que vivió entre los años 251 y 356 en Egipto. Se retiró al desierto de la Tebaida, donde domesticó animales salvajes y ganó fama de santo milagroso.

La tradición cuenta que, en el siglo XI, el hijo de un noble francés se curó de un herpes zóster por intercesión del santo. Padre e hijo fundaron entonces la orden de los Hermanos Hospitalarios de Sant Antoni Abat, dedicada a cuidar enfermos. Sus hospitales se extendieron por toda Europa y, con ellos, la devoción al santo.

La devoción llega a tierras valencianas

En 1276 ya existía un hospital de Sant Antoni Abat en Fortaleny, y antes de 1340 había otro en la ciudad de Valencia. En 1388, el rey Juan I dio estatutos a cofradías de Sant Antoni en varias poblaciones de los alrededores de Morella.

A eso se sumó su papel de protector de los animales domésticos y de los labradores. En una sociedad rural, que vivía del campo, es fácil entender la popularidad de un santo que protegía contra tormentas, sequías, enfermedades y desgracias de los animales de trabajo.

Los primeros papeles de Alzira

Hasta hace poco se pensaba que la primera prueba de la fiesta en Alzira era una misa cantada el 6 de abril de 1789, como documentó el investigador local Eduard Part Dalmau (2014).

Investigaciones recientes en el Arxiu del Regne de València han adelantado esa fecha: la fiesta de Sant Antoni ya aparece documentada en Alzira en febrero de 1783. Es la primera referencia escrita a una fiesta, y no solo a una misa, en honor al santo en la villa.

Los documentos muestran que la fiesta se celebró cada año desde entonces hasta 1822. En 1801 aparece además mencionado un passacarrer, que podría ser la primera noticia escrita de la procesión.

Enero y una imagen propia

En 1809 la fiesta pasa a celebrarse en enero, junto al día del santo, y gana regularidad. Hacia 1811 se talla la imagen que todavía hoy preside la fiesta. La pagaron los vecinos de la calle del Fossar y un vecino de la calle Hort dels Frares, Salvoret Bort, que la guardó en su casa. Desde ese momento la fiesta empezó a sumar los elementos que la hacen única.